El secreto de una piel bonita

Actualizado: 19 abr 2020

El otro día estaba con una clienta que vino a consultar sobre un tratamiento, y al preguntarle como se limpiaba la piel su respuesta fue "es que yo no me maquillo". Y no es la primera vez que la oigo, lo que me lleva a escribir este post para explicar porque es tan importante limpiarse bien la piel.


A lo largo del día se nos acumula sobre la piel sebo, sudor, partículas contaminantes y cosméticos (hidratante, protector solar, maquillaje...) todas estas impurezas se van quedando adheridas a los poros, haciendo que estos se vean más grandes y aparecen los famosos puntos negros, incluso pueden llegarse a obstruir provocando un brote de acné.

Pero eso no és todo, las impurezas medioambientales como la contaminación, favorecen los radicales libres, acelerando el proceso de envejecimiento de la piel.





Así que ya tenemos claro la importancia que tiene una piel lipia, pero ¿cuál es el mejor para mi? Sinceramente, el mejor método es el que vayas a seguir.


Mi ritual de limpieza está inspirado en el método de doble limpieza coreana.

Paso 1:Elimina el maquillaje de ojos y labios; (si no llevas maquillaje pasa al paso 2) usa un desmaquillante específico para esta zona y si es bifásico mejor. Empapa un algodón, mantenlo 10-15 segundos sobre el ojo cerrado y luego repasa de arriba abajo y viceversa sin frotar.


Paso 2:El aceite limpiador; hasta ahora ha sido un gran desconocido pero poco a poco va ganado más adeptos en España. Aplica el aceite sobre la piel seca y masajea con las yemas de los dedos, después añade agua tibia para que emulsione y acaba con un aclarado.

El resultado es espectacular, tu piel queda suave e hidratada. (Sin residuo oleoso) este paso es genial para las pieles más grasas, porque la grasa quiere a la grasa, y también para eliminar los residuos grasos como el protector solar.


Paso 3:El limpiador de fase acuosa; Para este paso puedes usar un gel o una espuma limpiadora al agua y no te dejes influir por si hace más o menos espuma. (puro marketing) y al terminar seca tu piel con una toalla a toquecitos (sin frotar)


Al cabo de unos días notarás tu piel más luminosa, y será más receptiva a todos los tratamientos que le apliques. Recuerda que el primer paso es el más importante. Y aunque haya días en los que nos de mucha pereza, vale la pena dedicarle unos minutos para mimar tu piel, ella te lo agradecerá.



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